Los trastornos alimenticios son manifestaciones extremas de
una variedad de preocupaciones por el peso y la comida experimentados por
mujeres y hombres. Éstos incluyen la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y
el comer compulsivamente. Todos éstos son problemas emocionales serios que
pueden llegar a tener consecuencias mortales. Por lo general, los desórdenes
alimenticios incluyen la presencia de pensamientos y sentimientos negativos y
de autocrítica sobre el peso corporal sobre la comida y de hábitos alimentarios
que interfieren en el funcionamiento normal del cuerpo y las actividades
cotidianas. A muchos niños, sobre todos a los adolescentes, les preocupa su
aspecto físico y algunos se sienten acomplejados con su cuerpo. Esto es
particularmente cierto durante la pubertad, momento en que experimentan
importantes cambios corporales y en que han de afrontar nuevas presiones
sociales. Desafortunadamente en una proporción de niños y adolescentes que va
en aumento, esta preocupación puede llegar a convertirse en una obsesión que, a
su vez, puede derivar en un desórden alimenticio. El tratamiento de estos
trastornos se centra en ayudar a los niños a abordar sus problemas relacionados
con la conducta alimentaria y a establecer nuevos patrones de pensamiento sobre
la comida y la forma de relacionarse con ella. Esto puede implicar la
supervisión médica, el asesoramiento dietético y la terapia. Los distintos
profesionales tratarán aspectos relacionados con la percepción que tiene el
niño sobre el volumen y la forma de su cuerpo, la conducta de comer y los
alimentos.
interesenate blog
ResponderEliminarInformación muy útil
ResponderEliminarme gusto mucho tu blog. sigue publicando mas
ResponderEliminarme gusto mucho tu blog, es de los mejores que he leído.
ResponderEliminareste blog es muy útil, me pareció un un trabajo que aumento mi conocimiento
ResponderEliminar